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  • Foto del escritorPablo Petruccelli

Terrible historia detrás de una excelente canción


Detrás de una buena canción suele haber una historia interesante. Detrás de “I don’t like Mondays” de Bob Geldof hay una absurda e irracional tragedia. El lunes 29 de enero de 1979, la niña Brenda Ann Spencer estrenó un rifle semiautomático que su padre le regaló por navidad disparando a los alumnos de su escuela situada al otro lado de la calle. Seis horas, dos muertos y nueve heridos después la joven Brenda habló con la policía para argumentar sus motivaciones: “No me gustan los lunes”

Este siniestro tiroteo de hace mas de 38 años ha sido pionero e inspirador de otras tantas historias con armas, adolescentes y colegios en un país en donde en Navidad se regalan pistolas por peluches. La trascendencia de la historia y su canción supuso un punto de inflexión en conscientes y subconscientes, pero no queda claro si para hacer del error un espacio de aprendizaje o para crear una triste sugerencia a imitadores (“Copy Cats”).

Recomiendo como banda sonora a este cruel relato la versión original de los Boomtown Rats.


Brenda Ann Spencer nació en San Diego, California (Estados Unidos), el 3 de abril de 1962. Todas las crónicas del momento destacan el impoluto expediente social de su familia. ¡Todas las crónicas norteamericanas claro! En realidad, la falacia del vecino orgulloso e incrédulo (”[…] eran una familia modelo, nunca pensé que podía pasar eso”) se demostró empíricamente una vez más. Los Spencer ocultaban bajo su melosa fachada de familia ejemplar un historial de malos tratos y vejaciones infantiles.

En las navidades de 1978 la banda sonora de Brenda Ann Spencer era el “Outlandos D’Amour” del recién constituido “The Police”; una adolescente rebelde y sediciosa que durante años, daba la espalda por el día a los requeridos de su padre para recaer de frente en su lecho por las noches en contra de su atrofiada voluntad. La música ayudaba a corromper su desdicha, mientras negociaba con el diablo su venganza. Esas pascuas pidió a su familia una radio como presente navideño pero su padre, acreditando su indolencia, le regaló un fastuoso rifle semiautomático del calibre 22.

La fría mañana del ‘lunes’ 29 de enero de 1979 Brenda despertó de la rutina para fabricar un infierno. Nada calculado ni premeditado, simplemente inspirado por la desidia de un lunes cualquiera. A primera hora de la mañana Brenda se parapetó en la ventana de su salón con vistas directas a la escuela primaria Grover Cleveland, (su propia escuela), y lanzar un ataque sin trama ni proyecto. Ráfagas de apatía para despertar los flujos de adrenalina. Al otro lado de la calle, un colegio recién abierto recibía manadas de niños mezcladas con balas sin dueño ni destino.

En ese momento sólo dos adultos se encontraban a las puertas de la escuela. Las dos únicas víctimas mortales: el director Burton Wragg y el celador Mike Suchar. Ambos comenzaron, entre empujones y gritos, la evacuación apresurada desde las posibles trayectorias. Uno de los primeros heridos fue Chris Stanley, un niño de 9 años traumatizado de por vida que perdió un trozo de corazón pero salvó la existencia al librarse de los disparos que absorbió Wragg con su cuerpo al socorrerle. Michel Suchar , el celador, murió en su intento de proteger a su jefe Wragg. Cadena de favores jerarquizados para un desenlace digno de trincheras.

Brenda Spencer camino del juzgado


El tiroteo duró más de 6 horas, hasta que Brenda termino con la munición que acompañaba ‘su’ regalo de navidad. El despliegue policial abusó de medios y careció de efectividad ya que ocho alumnos y un policía fueron damnificados físicamente y toda una comunidad conmocionada por la abulia de la adolescente.

Tras la captura, las primeras y únicas declaraciones de una indulgente Brenda fueron:

“No me gustan los lunes. Sólo lo hice para animarme el día. No tengo ninguna razón más, sólo fue por divertirme. Me gustan el rojo y el azul de las chaquetas de los alumnos. […] vi a los niños como patos que andaban por una charca y un rebaño de vacas rodeándolos. Eran blancos fáciles.”

Sólo un mes después de la tragedia Bob Geldof estrenaba con su desconocido grupo, los Boomtown Rats, en el teatro Fox de San Diego la famosa canción inspirada en los hechos. Inmediatamente número uno en el Reino Unido fue censurada, paradójicamente, en los Estados Unidos negándose la promoción por motivos educativos. ¡Increíble!

Treinta años más tarde Chris Stanley, el niño salvado por los educadores trabaja en una escuela cercana como maestro y vive, todavía, con el recuerdo perenne de la tragedia y la vocación aprehendida de sus ‘salvadores’:

“ […] Ellos son los héroes de esta historia para mí..” dijo Stanley, entre lágrimas, de los educadores que le salvaron. “Son personas que estaban dispuestos a todo y literalmente ‘dieron’ sus vidas por nosotros. […] Todos estamos aún muy afectados pero encaramos la vida como viene. Como digo a mis alumnos: Si la vida te da sólo un limón, se capaz de hacer con ello un buen guiso” […]

Brenda Ann Spencer fue declarada culpable (se auto-inculpó en primera instancia) y condenada a 30 años de prisión en una institución para mujeres en Corona (California) donde actualmente cumple pena.

Durante todo este período el comportamiento de Brenda ha sido extremadamente enigmático. El diagnóstico de su patología ha ido confirmándose con el tiempo:

“[…] Incapacidad para lidiar con el estrés y una inclinación desmesurada a actuar con ira.” Richard Sachs, fiscal de distrito adjunto del condado de San Diego.

La californiana sigue recluida en Corona. Las peticiones de libertad condicional le han sido denegadas en cuatro ocasiones por su aparente falta de arrepentimiento y de empatía hacia las víctima. La última vez que lo intentó fue el 13 de agosto de 2009. Y por el momento, Spencer, de 53 años de edad, no tendrá opciones de libertad condicional hasta el 2019.

Letra:

I Don’t Like Mondays / No me gustan los lunes

The silicon chip inside her head Gets switched to overload

El chip de silicio que tiene en la cabeza se está sobrecargando

And nobody’s gonna go to school today

y hoy nadie va a ir a la escuela:

She’s gonna make them stay at home

ella los va a obligar a quedarse en sus casas.

And daddy doesn’t understand it. He always said

Y papi no lo entiende, porque él siempre había dicho

she was good as gold And he can see no reasons

que ella era como el oro. Y no le ve un motivo

‘Cos there are no reasons. What reason do you need to be show-ow-ow-ow-own?

porque no hay motivos. ¿Qué motivos habría que alegar?

Tell me why I don’t like Mondays

Explíquenme por qué no me gustan los lunes.

I wanna shoo-oo-oo-oo-oo-oot the whole day down

Quiero cargarme todo el día de un tiro.

The Telex machine is kept so clean And it types to a waiting world

La máquina de fax está radiante.Y el mundo está a la espera de lo que diga

And mother feels so shocked Father’s world is rocked

Mamá no puede creer lo que le están diciendo, y a papá se le vino el mundo abajo.

And their thoughts turn to their own little girl

Se ponen a pensar en su hija predilecta

Sweet 16 ain’t that peachy keen

de repente, los dulces dieciséis no son tan buena edad,

Now that ain’t so neat to admit defeat

y no, no es tan sencillo admitir la derrota.

They can see no reasons ‘Cos there are no reasons

No le encuentran motivos porque no hay motivos:

What reasons do you need? Oh Oh Oh Oh

¿qué motivos habría que alegar?

Tell me why I don’t like Mondays

Explíquenme por qué no me gustan los lunes.

I wanna shoo-oo-oo-oo-oo-oot The whole day down, down, down, shoot it all down

Quiero cargarme todo el día de un tiro.

And all the playing’s stopped in the playground now

En el patio, ya nadie está jugando.

She wants to play with her toys a while

Ella quiere jugar un rato con sus cosas

And school’s out early and soon we’ll be learning

Y hoy salimos antes, y pronto aprenderemos la lección:

And the lesson today is how to die

¿Qué vamos a estudiar? “Cómo morir”.

And then the bullhorn crackles And the captain tackles

Y ahora ya se escuchan los megáfonos, y luego al comisario

With the problems and the hows and whys

que explica los inconvenientes que hubo, y cómo fue y por qué.

And he can see no reasons ‘Cos there are no reasons

Y él no encuentran motivos porque no hay motivos.

What reason do you need to die, die? Oh Oh Oh

¿qué motivos necesitas para morir?

Tell me why I don’t like Mondays

Explíquenme por qué no me gustan los lunes

I wanna shoo-oo-oo-oo-oo-oot the whole day down

Quiero cargarme todo el día de un tiro.

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